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segunda-feira, 26 de julho de 2010

sixty

    "As cincuentas cidades que ha coñecer antes de morrer". O Jan sentiuse atraído por aquel libro como por un magneto. Comprouno sen hesitar e leuno no bus e no metro de camiño para a casa despois do traballo. Viaxou desde Nova Iorque até Sydney, desde Nairobi a Moscovo, desde Singapor até O Cairo. Na derradeira páxina, o autor do libro dicía: "E cando teña visitado todas estas cidades, xa poderá morrer tranquilo".
    O Jan suspirou, fechou os ollos e sorriu de pracer.
    Foi un condutor do metro quen se decatou de que o Jan levaba dúas horas morto.


    "Las cincuenta ciudades que tiene que conocer antes de morir". Jan se sintió atraído por aquel libro como por un imán. Lo compró sin dudarlo y se lo fue leyendo en el bus y el metro camino de casa después del trabajo. Viajó desde Nueva York hasta Sydney, desde Nairobi hasta Moscú, desde Singapur hasta el Cairo. En la última página del libro, el autor decía: "Y cuando haya visitado todas estas ciudades, ya podrá morirse tranquilo".
    Jan suspiró, cerró los ojos y sonrió de placer.
    Fue un conductor del metro quien se dio cuenta de que Jan llevaba dos horas muerto.



    "The fifty towns you must know before dying". Jan felt himself attracted by that book as if it was a magnet. He bought it without hesitating and read it in his way home by bus and underground. He travelled from New York to Sydney, from Nairobi to Moscow, from Singapore to Cairo. On the last page of the book, the author had written: "After you have visited all these cities, you will be able to die satisfied".
    Jan sighed, closed his eyes and smiled of pleasure.
    It was an underground driver who realized that Jan had been dead for two hours.


1 comentário:

Laura Caro disse...

¡¡ BESTIALLLLLLLLLLLL!!!
Un beso.