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sábado, 31 de julho de 2010

sixty two

    O máis grande falsificador de notas de banco da historia, coa cabeza cuberta, finalmente concedeu unha entrevista a unha estación de televisión.
    – Cal é a clave do seu éxito? –preguntoulle a reporteira.
    – Secar ben as notas de banco –sentiuse daquela unha voz de muller so a carapucha–. Hai que saber enxugar ben as notas. Outramente o proceso non serve. Nin as imprentas, nin o resto dos arteluxos serven…
    – Daquela, vostede é un pioneiro… unha pioneira?
    – Non, a pioneira foi miña mai. Foi ela a que me aprendeu a tender ben a roupa no tendedoiro…


    El más grande falsificador de billetes de banco de la historia, con la cabeza cubierta, finalmente concedió una entrevista a una cadena de televisión.
   
¿Cuál es la clave de su éxito? -le preguntó la reportera.
   
Secar bien los billetes -se oyó entonces una voz de mujer bajo la capucha-. Hay que saber secar bien los billetes. Si no, el proceso no sirve. Ni las imprentas ni el resto de los artilugios sirven...
   
Entonces, ¿usted es un pionero... una pionera?
   
No, la pionera fue mi madre. Ella fue la que me enseñó a tender bien la ropa en el tendedero.


    The greatest world's banknote forger finally gave a TV interview, but his head was hooded.
    "What's the key of your success?", asked the reporter.
    "Drying up banknotes perfectly", a woman's voice sounded under the hood. "It is necessary to dry up the notes carefully, otherwise the process won't work. Printers and any other devices would turn out useless.
    "So you are a pioneer, aren't you?"
    "No, actually the pioneer was my mum. It was her who taught me how to hang up perfectly".


2 comentários:

-Pato- disse...

Las madres siempre dejamos buenas enseñanzas, después cada uno las aplica como mejor le parece.

Qué bueno está tu blog!

Un saludo desde Bs As.

Xafrico disse...

Gracias por la visita y por el comentario. Me alegra mucho que te guste el blog. Saludos desde Kladno (Chequia).